Es un trastorno crónico muy frecuente en la infancia y la adolescencia , que viene definido por la presencia en mayor o menor grado de síntomas de: déficit de atención, hiperactividad e impulsividad.
DÉFICIT DE
ATENCIÓN
Pierden objetos.
Dejan tareas a medias, o hacen más de una a la vez.
Errores por descuido (olvidan preguntas de los ejercicios, leen saltándose palabras o líneas).
IMPULSIVIDAD
No organizan. No saben por dónde empezar una tarea.
No planifican, no utilizan estrategias para resolver las tareas.
No saben esperar su turno en las filas. Interrumpen conversaciones.
Relación con los adultos de forma desinhibida, sin ninguna prudencia.
Dificultad para regular emociones y tolerar la frustracion.
Responden de manera precipitada.
HIPERACTIVIDAD
Inquietud motriz.
Habladores.
Exceso de movimiento.
Tocan todo.
Ruidosos.
TRATAMIENTO
Tratamiento psicológico, psicopedagógico y, en algún caso, farmacológico.
PSICOLÓGICO
Tratamiento a padres
Programa psicoeducativo
Tratamiento con el niño
Entrenamiento en resolución de problemas.
Detectar sus señales de alarma.
Técnicas de relajación, distracción y reestructuración de pensamientos negativos.